Vinos y pastas: 10 etiquetas recomendadas para acompañar diferentes platos

Con la llegada del otoño y las temperaturas un poco más bajas, los platos a base de pasta van ganando lugar en la mesa. Opciones para combinarlos

Por Juan Diego Wasilevsky - Editor Vinos & Bodegas iProfesional

vino-pasta

“Pasta y vino” es, desde hace mucho tiempo, una relación simbiótica casi irrompible.

Y si bien cuando se habla de pasta y de vino se piensa automáticamente en los clásicos y efectivos fideos con tuco y en un tinto amigable como buen ladero, la realidad es que el abanico de opciones en ambos sentidos es bien amplia.

Desde las preparaciones más simples -como un plato de pasta sin relleno, apenas rociada con un buen aceite de oliva-, hasta alternativas menos minimalistas -con salsas de largas cocciones y rellenos más elaborados-, el rango de estilos de vinos que surgen para acompañar es abundante.

Desde Vinos & Bodegas sugerimos una guía práctica con cinco platos de pastas y diez etiquetas ideales para acompañarlos, siempre aclarando que si se amasa en casa, tanto mejor. No es difícil y el argumento de que insume mucho tiempo es un mito.

-Pasta sin relleno y sin salsas, con aceite de oliva o pesto

Muchas veces, si la materia prima es buena, menos es más. Ingredientes simples y cocciones en tiempo y forma harán de un nada pretensioso plato de fideos con aceite de oliva y un buen parmesano rallado en el momento, una grata experiencia. De la misma manera, un buen pesto fresco o un poco de albahaca y tomates cherry confitados con un buen extra virgen harán de lo simple algo grandioso.

Para este tipo de preparaciones, resultarán ideales los blancos bien frescos, de paso suelto, con una excelente carga aromática, como es el caso de estos dos exponentes:

505 Sauvignon Blanc 2016 – Bodega Casarena – Precio sugerido: $139

Buen ejemplar, que ofrece una paleta armónica en la que confluyen notas cítricas, leves toques tropicales y un dejo a espárragos. De buen volumen, este blanco posee un medio de boca en el que se potencia su perfil cítrico y vegetal. La acidez le imprime un paso vibrante y crece hacia el final, haciéndolo un poquito mordiente, pero sin llegar a inquietar a los paladares sensibles.

Desierto 25 Sauvignon Blanc 2016 – Bodega del Desierto – Precio sugerido: $175

Si en una escala imaginaria el aroma que recuerda al maracuyá es 10 y el que se linkea con “pis de chat” es 1, este ejemplar tranquilamente se posicionaría en el escalón 5. Es decir que su paleta es armoniosa y combina lo mejor de los dos estilos. En boca mantiene el equilibrio, con muchas fruta blanca, algo de flores y cítricos dulces. La acidez también se mueve por el andarivel del medio. Deja un recuerdo suave compota de duraznos, bien agradable.

-Pasta rellena con calabaza y salsa cremosa

El dulzor suave y tenue de la calabaza y lo sustancioso de la crema –mejor si es matizada con unas hojas de salvia y tomillo- posiblemente flaqueen ante tintos muy robustos. Como contrapartida, ofrecerían demasiada resistencia ante blancos “flacos”. Por eso, un Chardonnay consistente, preferiblemente con paso por madera, será un excelente aliado, aun cuando se trate de un blanco elaborado con una mirada actual:

Escorihuela Gascón Gran Reserva Chardonnay 2015 – Bodega Escorihuela Gascón – Precio sugerido: $370

Vayamos por partes: Agrelo, Chardonnay y Gran Reserva son conceptos que seguramente remitan de inmediato a esos típicos blancos voluminosos, untuosos, empalagosos y bien tropicales. Pero los tiempos han cambiado y este ejemplar es un excelente caso para entender de qué se habla cuando se hace mención a los Chardonnay “old school” frente a los de estilo más actual. Este ejemplar claramente responde a esta última tendencia, en la que importa más la frescura que la madurez y que busca hacer prevalecer la fruta por sobre la madera. En nariz surgen suaves aromas tropicales, un dejo a frutas de pepita y delicados tostados, pero todo en dosis controladas y sin abrumar. En boca se muestra ágil, de pulso fresco y con un paso balanceado entre su perfil untuoso y una acidez que corta cualquier atisbo de excesivo dulzor. Todo esto contribuye en “aligerar” su peso en el paladar.

Domiciano de Barrancas Nocturno Chardonnay – Bodega Domiciano – Precio sugerido: $144

Este ejemplar proveniente de Maipú es de esos Chardonnay de aromáticas voluptuosas y profundas, en las que hay una marcada presencia de notas tropicales pero que se ensamblan muy bien con las frutas cítricas, imprimiéndole así un pulso más fresco, que lo aleja del clásico “flan con caramelo”. El balance en nariz es positivo. Al paladar se muestra bastante cremoso y con buen peso, con un andar que impregna la boca con más de esa fruta percibida en un comienzo, para luego sumar notas de flores, miel y un dejo a hierbas aromáticas.

-Pastas sin relleno con salsa a base de hongos

Cuando se habla de hongos y de maridajes, indefectiblemente se piensa en tintos con aromas terrosos y de cuerpo medio. Y esa categoría está reservada de manera casi monopólica al Pinot Noir, que se lleva de maravillas con este tipo de preparaciones, que requieren de vinos más delicados pero tampoco lábiles. Dos grandes Pinot Noir para tener en cuenta y descorchar junto a un buen plato de pastas y hongos, pueden ser:

Primogénito Pinot Noir 2014 – Bodega Patritti – Precio sugerido: $235

Un Pinot Noir consistente y que se viene destacando añada tras añada. Para los puritanos de la tipicidad, puede que el color esté un poco por arriba del promedio, pero es un detalle que pronto se olvida al llevarlo a la nariz: es la definición perfecta del descriptor “mermelada de frutos rojos”. Luego, se percibe un dejo terroso (leve) y una madera que aporta aromas a especias dulces. El resultado es una linda armonía entre los aromas frutados, los más exóticos, aportados por la variedad y la madera. En boca fluye por el centro del paladar, con taninos firmes apenas rugosos que le dan cuerpo a un Pinot Noir que hasta el final sigue entregando una aromática de alto vuelo. Cierra con un pulso fresco. Ese equilibrio de fuerzas entre los aromas mas complejos y los bien frutados le termina marcando el estilo a este Pinot Noir super bebible.

Altocedro Año Cero Pinot Noir 2015 – Bodega Altocedro – Precio sugerido: $320

Desde La Consulta, la bodega ofrece un ejemplar de colores bien tenues y reflejos lábiles que se ajustan al manual de estilo. En nariz se perciben claros y definidos aromas que recuerdan a la jalea de frutillas. Hay un dejo terroso, pero en dosis controladas, sin llegar a ser demasiado complejo. La madera suma tenues tostados. En boca, este tinto ofrece una sedosidad extrema. Es delicado, elegante y se luce con su final, que deja un recuerdo a deliciosas frutas rojas crujientes. En el top 3 de los mejores Pinot Noir de la Argentina en su gama de precios.

Pastas sin relleno, con salsas a base de tomate

Cuando se va ascendiendo en la escala de colores y se ingresa en el terreno de las salsas más rojas, también cambia el abanico de vinos que hay que tener en el radar. Con salsas a base de tomate, que pueden incluir pimentón ahumado, cebollas e incluso carne, se requiere de ejemplares más consistentes pero que no renuncien a la acidez y a la frescura. Es un campo que se abre ideal para que se luzcan los tintos de cuerpo medio, con taninos firmes pero bien pulidos, con todas sus variables en pleno equilibrio. Ejemplos de este estilo son:

Los Cardos Malbec 2016 – Bodega Doña Paula – Precio sugerido: $195

Posee una excelente expresión de frutas rojas, apenas maduras, con una leve capa floral y un intenso colchón balsámico, que recuerda al laurel. Su paleta ofrece aromas puros y bien definidos. En boca es definitivamente jugoso (habla mucho de Luján de Cuyo), pero no es muy sucroso: su pulso es más bien seco. Conforme avanza, se luce con su gran profunidad aromática, en la que se potencia su perfil de frutas y hierbas. La acidez es muy refrescante (una marca registrada de la bodega) y su fluidez, realmente envidiable. Sus $190 sugeridos en vinotecas lo convierten en un Malbec best value: sumamente efectivo y para paladares universales.

Amauta Absoluto Malbec 2015 – Bodega El Porvenir de Cafayate – Precio sugerod: $187

Un ejemplar que es una excelente puerta de entrada hacia los Malbec de Cafayate. En nariz es un poco explosivo, con notas opulentas de cerezas frescas y un dejo a frutos secos tostados. Al paladar se muestra como un vino de fluir compacto, con taninos perfectamente trabajados que no ofrecen resistencia. Su medio de boca es intenso en aromas, densos y profundos. La acidez está muy presente y le aporta una cuota de brío, estirando más su final. Suma, además, un gran recuerdo a frutas, que permanece durante un largo rato. Un vino potente a nivel aromático, pero con la gracia de ser bien fluido y fresco en boca. Síntesis del estilo que hace un tiempo vienen mostrando los vinos de Cafayate en general y los de esta bodega en particular.

-Pastas rellenas con cordero y salsas consistentes

Una pasta rellena, con sabores intensos y complejos, cuando está acompañada con una salsa con buen cuerpo y que impregna el paladar, necesita de vinos con algo más de hándicap. Sin caer en ejemplares demasiado concentrados y tánicos, este tipo de platos sí da lugar a tintos más robustos, con taninos algo más marcados, que tengan buena textura y sean largos en boca, para que no sucumban ante la intensidad de los sabores. Dos exponentes, que juegan muy bien el partido entre la elegancia y la estructura pueden ser:

Sottano Merlot 2015 – Bodega Sottano – Precio sugerido: $175

Elegantísimo Merlot, que exhibe una grata tipicidad, con trazos balsámicos, notas de frutas rojas confitadas y un delicado aporte de la madera, que suma vainilla y toques de tabaco. En boca es un vino amplio y de taninos que aportan buena estructura, sin aristas. De excelente carácter y arrolladora tipicidad. La fruta roja y su leve atmósfera mentolada se potencia hasta el final, dejando un buen recuerdo. La acidez estira el final y refuerza su presencia.

El Tramposo Cabernet Franc – Bodega Vicentin Family Wines – Precio sugerido: $329

Un Cabernet Franc cuya paleta está atravesado por los toques balsámicos, una buena pátina mentolada y una atmósfera ahumada. En boca se presenta amplio y concentrado, con altísimo impacto aromático. De recorrido largo y con taninos marcados, que le dan brío y carácter. Pero la frescura entra justo a tiempo y evita que caiga en un recorrido largo y cansino. Está pensado para quienes buscan en esta variedad sus notas más “verdes”, vinculadas con la menta y el eucaliptus, además de un buen “diálogo” con la madera.

© Por Juan Diego Wasilevsky – Editor Vinos & Bodegas – vinosybodegas@iprofesional.com

← Continuar navegando Vinos & Bodegas

Comentar esta nota
Copyright © 2015 Emprendimientos Corporativos S.A. Todos los derechos reservados | Anunciar en iProfesional